Kotosh

Descubre la antigua arquitectura religiosa del Templo de las Manos Cruzadas en Kotosh, Huánuco. Un sitio arqueológico con ocupación continua desde el Arcaico Ta

28/03/2026 · Actualizado: 23/06/2026

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Kotosh es un sitio arqueológico singular en el departamento de Huánuco, Perú, donde se han descubierto evidencias de ocupación continua desde el Arcaico Tardío hasta el Intermedio Temprano. Este lugar destaca por su Templo de las Manos Cruzadas, un monumento que data del 1800 a.C., lo cual lo sitúa como uno de los primeros ejemplos conocidos de arquitectura religiosa en América.

El artículo aborda la historia y el descubrimiento de Kotosh desde finales del siglo XIX hasta la década de 1960, con énfasis en las excavaciones dirigidas por figuras notables como Javier Pulgar Vidal, Julio César Tello y Seiichi Izumi.

Contenido

Ubicación

Kotosh se encuentra a 4 km al oeste de Huánuco, una localidad que sirve como punto de referencia para ubicar precisamente el sitio arqueológico. Su situación geográfica es estratégica, ya que está situada sobre el margen derecho del río Higueras.

El entorno natural de Kotosh incluye un paisaje montañoso característico de la región andina peruana, lo cual contribuye a su singularidad como lugar arqueológico. Su proximidad al río Higueras proporciona no solo una fuente vital de agua para las comunidades precolombinas que habitaban la zona, sino también un escenario propicio para el desarrollo de complejas estructuras ceremoniales y residenciales.

La ubicación estratégica de Kotosh en relación con Huánuco ha permitido a los arqueólogos estudiar cómo esta región fue una intersección importante entre culturas precolombinas, especialmente durante las fases del Arcaico Tardío e Intermedio Temprano.

Antigüedad

El Templo de las Manos Cruzadas en Kotosh data desde el Arcaico Tardío, una fase que comenzó aproximadamente hace 3500 años. Este período es conocido por ser precerámico, lo cual significa que la cerámica aún no era un elemento dominante en la cultura material de los pueblos andinos. El templo se caracteriza por dos altorrelieves en barro representando sendos brazos cruzados, cuya antigüedad se remonta al 1800 a.C., lo que lo sitúa como uno de los monumentos más antiguos del Perú.

Los arqueólogos han identificado este sitio como un ejemplo pionero de la arquitectura religiosa en América. Su relevancia radica no solo en su antigüedad, sino también en el papel que desempeñó para establecer las bases de lo que sería una cultura más compleja y desarrollada. El descubrimiento del templo ha permitido a los investigadores comprender mejor la evolución de la religión y la arquitectura ceremonial en las culturas andinas.

La excavación sistemática llevada a cabo por Seiichi Izumi, junto con su equipo japonés, proporcionó valiosas evidencias sobre el uso del espacio sagrado. El hallazgo de los restos del templo confirmó que la estructura era anterior al período cerámico, lo cual es crucial para entender las primeras manifestaciones religiosas en la región andina.

El estudio detallado del Templo de las Manos Cruzadas ha sido fundamental para establecer una cronología más precisa de los sitios arqueológicos precerámicos. Su descubrimiento sentó un precedente importante, al demostrar que existían estructuras religiosas complejas antes de la aparición de cerámica en el Perú.

Excavaciones

En 1960, Seiichi Izumi lideró una expedición a Kotosh con el objetivo de investigar y documentar los restos arqueológicos del sitio. El equipo japonés removió escombros para descubrir lo que sería conocido como el Templo de las Manos Cruzadas, un edificio precerámico caracterizado por dos altorrelieves en barro representando sendos brazos cruzados.

Años después, en 1934, Javier Pulgar Vidal identificó fragmentos de cerámica pre-inca en la zona, proporcionando evidencia inicial del valor arqueológico de Kotosh. Este hallazgo fue crucial para despertar el interés académico en el sitio y sentar las bases para futuras excavaciones.

En 1963, Izumi retornó al Perú con un equipo más amplio de especialistas. Su objetivo era desenterrar completamente el Templo de las Manos Cruzadas, lo cual confirmó su antigüedad precerámica al no encontrar vestigios de cerámica en sus estructuras iniciales. El hallazgo de la secuencia cerámica más larga en Kotosh fue un logro significativo para comprender el desarrollo cultural del sitio.

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Los trabajos de Izumi y su equipo permitieron establecer que la cerámica de Kotosh se extendía desde el precerámico hasta el Intermedio Temprano, proporcionando una visión completa de los cambios culturales a lo largo de milenios.

Periodos

Desde el Arcaico Tardío hasta el Intermedio Temprano, Kotosh registró seis periodos de ocupación continua. Estas fases reflejan un desarrollo cultural que comenzó aproximadamente hace 3500 años y culminó en la época del Intermedio Temprano.

Durante estas distintas etapas, el sitio experimentó cambios significativos en su arquitectura y uso ceremonial. El Arcaico Tardío, caracterizado por estructuras precerámicas como el Templo de las Manos Cruzadas, sentó las bases para la evolución del complejo religioso.

A medida que avanzaba el tiempo, Kotosh incorporó nuevas técnicas constructivas y estilísticamente variadas. El descubrimiento de cerámica en la siguiente fase superpuesta evidenció un progreso gradual hacia una cultura más desarrollada, culminando con una secuencia que se extiende hasta el Intermedio Temprano.

En cada uno de estos periodos, Kotosh mantuvo su relevancia como centro ceremonial y arqueológico, reflejado en la preservación de sus estructuras a lo largo del tiempo.

Descripción

Kotosh está conformado por una serie de edificios construidos de piedra canteada con barro, que presentan plantas cuadrangulares y están elevados sobre plataformas rellenadas con tierra, cantos rodados, piedras canteadas y barro. Estos recintos son relativamente pequeños, midiendo entre 4 y 6 metros de largo, aunque existen estructuras mayores que alcanzan hasta más de 10 metros. Todos estos edificios carecen de ventanas y probablemente tenían techos planos.

En el interior de cada recinto se encuentra un piso cuadrangular compuesto por dos niveles: uno más bajo, en forma de piso hundido, rodeado por otro nivel superior a modo de banqueta. Dentro del nivel inferior se localiza un pequeño pozo central que funcionaba como fogón y estaba conectado a un conducto subterráneo para la ventilación de los humos producidos durante las ceremonias o actividades rituales.

Los muros internos, así como en algunos casos el piso hundido, presentan nichos de diversos tamaños. En algunas estructuras se han descubierto pinturas sencillas y relieves en forma de brazos cruzados, característicos del Templo de las Manos Cruzadas.

En 1960, Seiichi Izumi y su equipo realizaron excavaciones que llevaron al descubrimiento completo del Templo de las Manos Cruzadas, confirmando así la antigüedad precerámica de este edificio.

Tradición Kotosh o Mito

Existen ejemplos más antiguos de esta tradición religiosa que datan antes del sitio de Kotosh. La Galgada, ubicada en Pallasca, Áncash, es un ejemplo notable con una antigüedad estimada de 2380 a.C., mientras que Huaricoto, situado en Marcará, Áncash, remonta su origen al año 2796 a.C. Estos hallazgos muestran la extensión geográfica y temporal de esta práctica ceremonial.

Además de La Galgada y Huaricoto, vestigios similares han sido encontrados en Tantamayo (Huanuco), Caral (Supe) y Huacaloma (Cajamarca). Estos sitios demuestran que la tradición del piso hundido con fogón central era común en los Andes norcentrales del Perú, desde la costa hasta la ceja de selva. Esta práctica religiosa se caracterizaba por estructuras ceremoniales diseñadas para albergar rituales que involucraban el fuego sagrado.

En Kotosh, esta tradición se manifiesta en los recintos ceremoniales con pisos hundidos y fogones centrales, donde probablemente se realizaban ofrendas a través del fuego. Estos espacios eran cruciales para la vida religiosa de las comunidades precerámicas, proporcionando un lugar sagrado para el culto y los rituales.

El Templo de las Manos Cruzadas

El Templo de las Manos Cruzadas, el más célebre de los recintos ceremoniales hallados en Kotosh, tiene forma rectangular y mide 9.5 metros de largo por 9.3 metros de ancho. Su estructura se caracteriza por una entrada monumental que consiste en una portada de 2.15 metros de alto, proporcionando acceso a este espacio sagrado.

Los muros del templo, con una altura entre 2.4 y 2.8 metros, fueron revestidos con un fino acabado de barro blanco-crema y adornados con nichos y hornacinas trapezoidales que añadían complejidad a su diseño arquitectónico. Debajo de dos de estos nichos se descubrieron las representaciones icónicas del sitio: sendas manos cruzadas modeladas en terracota, piezas que los investigadores han manejado con gran cuidado para preservarlas.

El significado simbólico de estas manos cruzadas ha sido objeto de diversas interpretaciones. Algunos estudiosos sugieren que podrían representar amistad o acercamiento, mientras otros ven en ellas un elemento central en rituales religiosos que prefiguran la emergencia de una cultura religiosa más amplia. Sin embargo, lo cierto es que estas manos forman parte de un relieve mayor cuya efigie completa ya no se conserva.

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Como todos los templos de su tipo, el Templo de las Manos Cruzadas incluye un diseño de piso dividido en dos niveles con un fogón central ubicado en el nivel inferior y un conducto subterráneo para la ventilación, por donde salían los humos hacia el exterior. Este sistema era esencial para mantener una atmósfera controlada dentro del recinto durante las ceremonias religiosas o rituales de ofrenda.

Resumen

Kotosh es un sitio arqueológico ubicado en el distrito de Huánuco, Perú, que se destaca por su importancia histórica y cultural. Su ocupación continua desde el Arcaico Tardío hasta el Intermedio Temprano lo sitúa como uno de los primeros ejemplos de arquitectura religiosa en América. El Templo de las Manos Cruzadas, descubierto en 1960 por Seiichi Izumi, es particularmente significativo debido a sus relieves de barro que representan brazos cruzados y datan del año 1800 a.C., lo que sugiere la existencia de una cultura religiosa avanzada durante este período.

El sitio ha dejado un legado importante para el estudio de las civilizaciones precolombinas, proporcionando evidencias cruciales sobre la evolución cultural en los Andes norcentrales del Perú. Su descubrimiento y excavación han permitido a los arqueólogos comprender mejor la relación entre culturas como Chavín y Kotosh, estableciendo así una cadena de influencia que ha transformado nuestra comprensión de las primeras civilizaciones andinas.

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Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Dónde se encuentra el sitio arqueológico de Kotosh?
Kotosh está ubicado a 4 km al oeste de Huánuco, Perú.
¿Cuándo data el Templo de las Manos Cruzadas en Kotosh?
El Templo de las Manos Cruzadas data del Arcaico Tardío, aproximadamente hace 3500 años.
¿Quién descubrió el Templo de las Manos Cruzadas en Kotosh?
Seiichi Izumi lideró la expedición que descubrió el Templo de las Manos Cruzadas en 1960.
¿Qué evidencia proporciona Kotosh sobre la cultura precolombina?
Kotosh proporciona evidencias cruciales sobre la evolución cultural y religiosa durante el Arcaico Tardío e Intermedio Temprano.
¿Cuál es la importancia del Templo de las Manos Cruzadas en Kotosh?
El Templo de las Manos Cruzadas es significativo por sus relieves que datan del 1800 a.C., lo cual sugiere una cultura religiosa avanzada.

Redacción del artículo

Citar este artículo

Condori, A.M. (2026). Kotosh. Historia de Perú. https://historiadeperu.com/kotosh/

Condori, Ana Mamani. “Kotosh.” Historia de Perú, 2026, https://historiadeperu.com/kotosh/

Condori, Ana Mamani. “Kotosh.” Historia de Perú. Publicado el 28 de marzo de 2026. https://historiadeperu.com/kotosh/

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Bibliografía

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  • Silva Sifuentes, Jorge E. T.: «Origen de las civilizaciones andinas». Incluida en la Historia del Perú , p. 79. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-35-4

Licencia y Copyright

Publicado por historiadeperu.com el 28 de marzo de 2026. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

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Ana Mamani Condori

Redactora

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