Lanzón de Chavín
26/11/2025 · Actualizado: 23/06/2026

El lanzón de Chavín, monolito esculpido en granito que simboliza una divinidad con rasgos humanos y animales, fue un elemento central del culto religioso en el templo chavín durante la era antigua peruana. Con una altura de 4,54 metros, este gigantesco artefacto ocupaba un lugar prominente dentro de las galerías subterráneas del Templo Viejo de Chavín.
Este artículo explora la historia y significado del lanzón desde su creación alrededor del año 1000 a.C. hasta principios del siglo XVII, cuando los huari lo veneraban como dios Huari. Se analiza el descubrimiento moderno de esta pieza, sus características artísticas y su relevancia en la religión chavín y huari.
Descubrimiento
En la mitad del siglo XIX, Antonio Raimondi fue el primero en mencionar al monolito durante sus visitas al Templo de Chavín. En 1871, José Toribio Polo lo bautizó con el nombre "Lanzón", aunque actualmente se considera que este término es inexacto ya que la escultura es en realidad una huanca o piedra sagrada. Ernst Wilhelm Middendorf recogió el nombre de huanca durante su visita al templo en 1883. Posteriormente, Julio C. Tello y John Rowe describieron detalladamente la escultura, identificando a la imagen grabada como la "Gran Imagen" o "Dios Sonriente", considerándola como la principal deidad de la religión chavín.
En 1945, un aluvión obstruyó la entrada de las galerías subterráneas del Templo Viejo, sepultando el Lanzón bajo tierra. Tras la limpieza del sitio arqueológico, la escultura volvió a quedar expuesta. Hubo planes para trasladarla a un museo, pero estos nunca se concretaron debido a creencias locales que prevenían catástrofes naturales si la pieza era movida de su ubicación original.
Historia
Según John Rowe, esta escultura pertenece a los inicios del desarrollo de Chavín y a la primera fase de construcción del Templo (el llamado "Templo Viejo"), hacia 1100-900 a.C. En este período, la deidad representada en el Lanzón era considerada la principal divinidad de los chavines, cuyo culto era atendido por una casta sacerdotal con acceso exclusivo a las galerías subterráneas del Templo de Chavín.
Dentro de estas galerías, se realizaban ofrendas humanas y animales como parte de rituales oraculares. El templo funcionaba entonces como un santuario para peregrinaciones en el mundo andino, similar a Pachacámac durante la época incaica. A medida que la cultura chavín declinó, los huari, una etnia preinca que se estableció en la región unos 1500 años después de Chavín, continuaron adorando al Lanzón y otras wankas dentro del templo hasta principios del siglo XVII.
Descripción
El Lanzón de Chavín, un monolito esculpido en granito irregular, mide 4,54 metros de altura y tiene una forma característica que recuerda a una punta de proyectil. Este singular diseño lo hace destacar dentro del Templo Viejo de Chavín, donde se encuentra emplazado originalmente.
Los tres lados del Lanzón están cubiertos con motivos grabados que representan a una divinidad o ser sobrenatural con rasgos humanos y animales. Estos grabados narran la historia religiosa y mitológica de los chavines, quienes consideraban al Lanzón como el símbolo principal de su culto.
La figura central del monolito es un ser que combina atributos humanos y zoomorfos: presenta una cabeza gigante con una boca felina que le otorga un aspecto fiero. La cabellera, formada por haces de serpiente, se asemeja a un penacho y enmarca dos colmillos pronunciados. Las orejas llevan grandes aretes como símbolo de estatus divino.
El cuerpo del monolito es corto y grueso, con extremidades superiores humanas: la mano izquierda hacia abajo y la derecha levantada con los dedos extendidos, posiblemente simbolizando poder o protección. A la altura de la garganta se observa una greca que podría representar un pectoral ceremonial. El cuerpo está cubierto por una túnica con flecos, sobre la cual desplazan cabezas felinas y culebras a ambos lados, añadiendo complejidad simbólica al diseño.
Este monolito esculpido no solo sirve como un artefacto religioso, sino también como un testimonio visual de la sofisticación artística y el pensamiento iconográfico de los chavines.
Interpretación
Federico Kauffmann sostiene que la figura del Lanzón comparte similitudes con la Estela Raimondi, aunque carece de los atributos distintivos como báculos o plumas estilizadas. En su análisis, el brazo elevado del dios podría referirse a una condición voladora, característica que asocia con seres híbridos mitad humano y mitad felino.
Comparando esta figura con iconografías contemporáneas y posteriores, Kauffmann argumenta que la divinidad chavín es un ente transformador de naturaleza dual: posee rasgos humanos y félidos, al cual ha bautizado como Piscoruna-Pumapasimi. Este "felino volador" se asocia con el culto al agua, elemento vital para las civilizaciones agrícolas del antiguo Perú.
María Fernanda Ugalde propone una interpretación alternativa basada en la similitud entre la figura del Lanzón y la escultura Picasso tolita de la cultura Tumaco-La Tolita. Según esta perspectiva, la divinidad podría representar conceptos como dualidad, transformación y decapitación.
Las características zoomorfas y humanas de la figura en el Lanzón sugieren una entidad que simboliza poder y transmutación, esencial para las creencias religiosas y rituales de los chavines.
Origen mitológico
Según la Carta Annua: Misión a las provincias de Ocros y Lampas del corregimiento de Cajatambo de 1619, Huari Viracocha es descrito como un dios gigante y barbado que emergió tanto del Collao como de la laguna Chucuito. Esta narración colonial relata que los indígenas creían que Huari podía transformar huacas en piedras corrientes con cada paso que daba.
En las tierras andinas, surgieron diversas leyendas sobre el origen divino de Huari Viracocha. Los textos coloniales mencionan que este dios poseía la habilidad sobrenatural de aparecer tanto desde las montañas del Collao como desde la laguna Chucuito, ubicada cerca del actual lago Titicaca. Sus atributos incluían una gran barba y un porte majestuoso similar al de los dioses europeos conocidos por los colonizadores españoles.
Los indígenas, preocupados ante las poderosas influencias que Huari ejercía sobre sus creencias ancestrales, idearon trampas para capturar al gigante. Sin embargo, el propio Huari desveló estos planes y transformó a quienes intentaban engañarlo en estatuas de animales como pumas y osos, dejando así un legado de piedras sagradas que perduran hasta la actualidad.
Huari Viracocha fue adorado por los huari como una divinidad del sol, la agricultura y el agua, representada en esculturas como el Lanzón de Chavín.
Resumen
El lanzón de Chavín es una escultura monolítica tallada en granito que data del período chavín, alrededor del año 1000 a.C., y se encuentra en el Templo Viejo de Chavín. Esta obra monumental representa una divinidad híbrida con atributos humanos y animales, simbolizando poderes sobrenaturales relacionados con la agricultura, el agua y el sol. Su ubicación central dentro del templo indica su importancia ritual y religiosa para los chavines.
Posteriormente, durante el período huari, esta escultura continuó siendo un objeto de culto, asociada al dios Huari, quien era venerado como una entidad gigante subterránea. Este legado persistió hasta principios del siglo XVII, cuando los huari aún realizaban ceremonias en las ruinas del templo. La imagen tallada ha influido significativamente en la iconografía andina y ha sido objeto de estudio por arqueólogos como Tello y Rowe, quienes han identificado al Lanzón como el centro espiritual de Chavín y una representación clave de su religión. Su persistencia como un ícono cultural ha asegurado que siga siendo un elemento central en la comprensión del antiguo Perú, manteniendo su relevancia hasta la actualidad.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Quién fue el primero en mencionar al monolito lanzón de Chavín?
- Antonio Raimondi fue el primero en mencionarlo durante sus visitas al Templo de Chavín.
- ¿Cuándo y por quién se bautizó con el nombre 'Lanzón'?
- En 1871, José Toribio Polo lo bautizó como 'Lanzón'.
- ¿Qué representa la figura central del Lanzón de Chavín?
- Representa una divinidad híbrida con atributos humanos y animales.
- ¿Cuándo fue sepultado el Lanzón bajo tierra?
- En 1945, un aluvión obstruyó la entrada de las galerías subterráneas del Templo Viejo, sepultando el Lanzón bajo tierra.
- ¿Cuál es la altura del monolito lanzón de Chavín?
- El lanzón de Chavín tiene una altura de 4,54 metros.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Yupanqui, E.Q. (2025). Lanzón de Chavín. Historia de Perú. https://historiadeperu.com/lanzon-de-chavin/
Yupanqui, Evelyn Quispe. “Lanzón de Chavín.” Historia de Perú, 2025, https://historiadeperu.com/lanzon-de-chavin/
Yupanqui, Evelyn Quispe. “Lanzón de Chavín.” Historia de Perú. Publicado el 26 de noviembre de 2025. https://historiadeperu.com/lanzon-de-chavin/
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