Pedro Bohórquez
16/05/2024 · Actualizado: 23/06/2026
Pedro Chamijo, nacido en 1602 en Arahal, Sevilla, se convirtió posteriormente en Pedro Bohórquez e Inca Hualpa, un aventurero español que jugó un papel crucial en la historia colonial de América del Sur. Su travesía por el virreinato peruano y su engañoso ascenso al poder entre los calchaquíes refleja las complejas dinámicas políticas y sociales de la época, marcadas por la interacción entre españoles e indígenas.
Este artículo aborda la vida de Bohórquez desde su llegada a América hasta su muerte en 1667. Se centra en sus engañosos esfuerzos para encontrar riquezas ocultas y su posterior manipulación de los calchaquíes, un pueblo diaguita del norte argentino que resistía la colonización española. El texto examina tanto las acciones de Bohórquez como el contexto histórico y político en el que se desarrollaron sus intrigantes aventuras.
Nacimiento y primeros años
En 1602, Pedro Chamijo nació en Arahal, una localidad perteneciente a la provincia de Sevilla. Su infancia transcurrió entre las costumbres y tradiciones del sur de España, donde aprendió los valores y normas propias de su comunidad rural. A medida que crecía, mostraba un interés particular por la educación, lo que le permitiría más tarde adquirir habilidades que le serían útiles en sus aventuras futuras.
Aprendiendo a leer y escribir con los jesuitas en Cádiz, Pedro Chamijo recibió una formación académica que contrastaba con su origen campesino. Esta experiencia fue crucial para desarrollar el ingenio y la capacidad persuasiva que lo caracterizarían durante sus viajes por América. En esta etapa de su vida, las enseñanzas religiosas y morales impartidas por los jesuitas también tuvieron un impacto significativo en su formación moral y espiritual.
A los 18 años, ya con una sólida base educativa adquirida junto a los jesuitas, Pedro Chamijo decidió embarcarse hacia América, desembarcando en el puerto de Pisco en 1620. Con esta decisión, dejaba atrás su infancia y juventud para iniciar un nuevo capítulo lleno de oportunidades y desafíos en tierras americanas.
Llegada a América
En 1620, Pedro Chamijo desembarcó en el puerto de Pisco, ubicado al sur del actual Perú. Atraído por las promesas de riqueza fácil que ofrecía América, inició su vida en el Nuevo Mundo con la esperanza de encontrar fortuna. Durante los primeros años, empleó diversas estrategias para ganar dinero y establecerse en la colonia española, aunque sus esfuerzos iniciales fueron infructuosos. En Quinga Tambo, un lugar cercano a Potosí, contrajo matrimonio con Ana Bonilla alrededor de 1639, una mujer cuya ascendencia combinaba rasgos zambo y nativos indígenas.
A medida que avanzaban los años en América, Chamijo comenzó a desarrollar estrategias más elaboradas para obtener riquezas. Entre ellas destacó la idea de convencer al virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, conde de Chinchón, para organizar una expedición hacia las fuentes del río Marañón. Su plan pretendía desvelar el misterio del Gran Paititi, un lugar supuestamente lleno de tesoros incalculables. Sin embargo, el engaño fue descubierto y Chamijo tuvo que huir a Potosí para evitar las consecuencias legales.
En Quinga Tambo, Pedro Chamijo encontró refugio y allí se casó con Ana Bonilla, quien le proporcionó una nueva identidad al adoptar el apellido de un amigo clérigo llamado Alonso Bohórquez. A partir de ese momento, comenzaría a ser conocido como Pedro Bohórquez, nombre que utilizaría para escapar de las autoridades españolas y continuar sus aventuras en América.
Engaños y expediciones
En 1629, tras la asunción como virrey del Perú de Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, conde de Chinchón, Pedro Chamijo intentó convencerlo para realizar una expedición a las fuentes del río Marañón o Amazonas. Le aseguraba que en ese lugar se hallaba el Gran Paititi, un sitio lleno de oro y plata. Sin embargo, al descubrirse su engaño, Chamijo huyó hacia Potosí en el Alto Perú.
Cerca del año 1639, Pedro Chamijo logró convencer al marqués de Mancera para que le permitiera realizar la misma expedición a las fuentes del Marañón. Sin embargo, esta nueva aventura terminó siendo un fracaso rotundo, lo que obligó nuevamente a Chamijo a huir.
Después de la autorización otorgada por García Sarmiento de Sotomayor, conde de Salvatierra, para realizar una tercera expedición a las fuentes del Marañón en 1648, esta también resultó fallida. Como consecuencia, Bohórquez fue encarcelado y enviado a Valdivia, al extremo sur chileno.
En Quinga Tambo, Pedro Chamijo adoptó diversas identidades para escapar de las autoridades españolas y continuar con sus engaños. Entre ellas, se hizo pasar como Francisco antes de huir hacia el norte tras su último fracaso en Valdivia.
Tras varios intentos fallidos y engaños, Bohórquez fue finalmente enviado a prisión en Valdivia por la última expedición que concluyó sin éxito.
Adoptación del nombre Bohórquez
En 1629, tras huir a Potosí en el Alto Perú debido al descubrimiento de su engaño hacia el virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, conde de Chinchón, Pedro Chamijo conoció allí al clérigo Alonso Bohórquez. Este encuentro resultó crucial para Chamijo, quien buscaba evadir la persecución española. Para ello, se hizo pasar por sobrino del mencionado clérigo y adoptó su apellido, cambiando así su nombre a Pedro Bohórquez. Esta nueva identidad le proporcionó una oportunidad de escapar de las autoridades coloniales que lo perseguían, permitiéndole continuar con sus planes sin ser descubierto.
A partir de entonces, Bohórquez utilizó esta nueva identidad para navegar por la compleja red social y política del virreinato peruano. Su habilidad para adquirir nuevas identidades le permitió mantenerse un paso adelante de las autoridades coloniales y continuar con sus engaños y expediciones en busca de riquezas ocultas. La decisión de adoptar el apellido Bohórquez fue una estrategia maestra que le proporcionó la cobertura necesaria para llevar a cabo sus futuros planes en América.
En 1639, ya como Pedro Bohórquez, logró convencer al nuevo virrey del Perú, Pedro de Toledo y Leiva, marqués de Mancera, para emprender una expedición hacia las fuentes del río Marañón. Aunque esta aventura acabó siendo un fracaso, la habilidad de Bohórquez para adaptarse a nuevas identidades demostró su capacidad para manipular situaciones y personas en su beneficio.
La adopción del nombre Bohórquez marcó el inicio de una nueva etapa en la vida del aventurero español, quien ahora contaba con un nuevo disfraz que le permitía moverse entre las élites coloniales con mayor facilidad. Este cambio no solo era un medio para evitar represalias, sino también para expandir sus redes y oportunidades dentro de un territorio donde cada nombre podía significar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Fracaso en Valdivia
En 1648, tras fracasar una vez más en sus planes para explorar las fuentes del río Marañón, Pedro Bohórquez enfrentó severas consecuencias por su engañoso intento. El virrey García Sarmiento de Sotomayor, conde de Salvatierra, indignado ante la estafa, ordenó que Bohórquez fuera encarcelado y enviado a Valdivia, una localidad en el extremo sur del territorio chileno entonces bajo dominación española. El clima hostil y las condiciones adversas de este lugar remoto no impidieron que Bohórquez ideara un nuevo plan de escape. Aprovechando oportunidades propicias, huyó desde Valdivia con la intención de alcanzar Mendoza, una ciudad en la actual Argentina.
Habiendo cruzado los desafiantes Andes, Bohórquez llegó a Mendoza, donde encontró un ambiente menos hostil para sus planes. La región ofrecía nuevas oportunidades y conexiones que el aventurero español pudo aprovechar para continuar con su búsqueda de fortuna y prestigio. En este contexto, la huida desde Valdivia marcó una nueva etapa en la vida de Bohórquez, quien ahora buscaba rehacerse bajo un nuevo nombre y en un nuevo territorio.
Atravesar la cordillera fue solo el inicio del viaje para Bohórquez. Su llegada a Mendoza le permitió establecer nuevas redes sociales y políticas que podrían ser útiles para sus futuros planes. La ciudad, con su posición estratégica al pie de los Andes, ofrecía una plataforma ideal para iniciar nuevos emprendimientos y escapar de la vigilancia española.
En 1656, Bohórquez se trasladó a San Miguel de Tucumán, donde inició sus actividades como Inca Hualpa. Este movimiento geográfico desde Mendoza hasta Tucumán fue crucial para su transformación en figura respetada entre los nativos calchaquíes y los colonizadores españoles.
Coronación como Inca
En 1656, Pedro Bohórquez llegó a San Miguel de Tucumán en medio de un clima de tensión entre los colonizadores españoles y los nativos calchaquíes. Su llegada coincidió con la creciente desconfianza que estos últimos mostraban hacia las intenciones de los misioneros jesuitas, quienes habían fracasado en sus esfuerzos por evangelizar a esta población diaguita. Aprovechando la hostilidad existente entre españoles y calchaquíes, Bohórquez logró persuadir tanto a los nativos como a ciertos clérigos y gobernantes coloniales de su supuesta legitimidad para liderar a los calchaquíes.
Mientras residía en Tucumán, Bohórquez cultivó vínculos con autoridades locales que le permitieron ganar confianza tanto entre españoles como nativos. Su habilidad para manipular las circunstancias y sus relaciones diplomáticas fueron cruciales para convencer a los calchaquíes de su ascendencia incaica, lo cual les otorgaba un estatus legítimo y respetado en la región. A través de una serie de reuniones secretas y promesas vacías, logró persuadir tanto a líderes nativos como a clérigos coloniales de que era el elegido para liderar a los calchaquíes.
En un acto simbólico cargado de significación política y religiosa, Bohórquez fue coronado como Inca ante la comunidad calchaquí en una ceremonia realizada alrededor del año 1656. Durante esta ceremonia, que contó con la presencia de líderes nativos y representantes coloniales, se le impuso un tocado ceremonial y se pronunciaron discursos que afirmaban su posición como descendiente directo del antiguo Imperio Incaico. Este acto no solo marcaba el reconocimiento formal de su liderazgo entre los calchaquíes, sino también la creciente desconfianza hacia las autoridades coloniales.
A partir de este momento, Bohórquez se convirtió en una figura controvertida tanto para los nativos como para los españoles. Mientras que muchos calchaquíes veían en él un líder legítimo y un símbolo de resistencia frente a la dominación colonial, otros clérigos y gobernantes coloniales lo consideraban un impostor peligroso capaz de desestabilizar las estructuras de poder establecidas. Su coronación como Inca representó tanto una victoria personal para Bohórquez como un reto significativo para la autoridad española en el territorio, marcando un punto de inflexión en su historia como aventurero y engañador.
Resumen
Pedro Chamijo, nacido en 1602 en Arahal, Sevilla, se convirtió en Pedro Bohórquez tras engañar a los calchaquíes y obtener la corona de Inca alrededor de 1656. Su vida estuvo marcada por una serie de fraudes y aventuras que lo llevaron a adoptar diferentes identidades para escapar de las autoridades españolas. Bohórquez aprovechó el rumor sobre los yacimientos de metales preciosos conocidos por los calchaquíes, quienes resistían la colonización española, para convencerlos de su linaje incaico.
Su corona como Inca provocó un conflicto entre los nativos y los gobernantes españoles, lo que llevó a su captura en 1657. Fue juzgado por el virrey García Sarmiento de Sotomayor y condenado a cadena perpetua, pero logró escapar poco después. Aunque Bohórquez no obtuvo riquezas significativas ni estableció un reinado duradero, su historia legó una figura casi mitológica en la región, reflejando las complejas dinámicas de poder entre los nativos y los colonizadores españoles durante el virreinato del Perú.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo y dónde nació Pedro Chamijo?
- Pedro Chamijo nació en 1602 en Arahal, Sevilla.
- ¿Cómo se convirtió Pedro Chamijo en Pedro Bohórquez?
- Adoptó el apellido de un amigo clérigo llamado Alonso Bohórquez para escapar de las autoridades españolas.
- ¿Cuándo y dónde fue coronado como Inca Hualpa?
- Fue coronado como Inca alrededor del año 1656 en San Miguel de Tucumán.
- ¿Qué estrategia utilizó Bohórquez para convencer a los calchaquíes?
- Aprovechó el rumor sobre yacimientos de metales preciosos conocidos por los calchaquíes para convencerlos de su linaje incaico.
- ¿Cuál fue la causa del encarcelamiento de Bohórquez en Valdivia?
- Fracasó en sus planes para explorar las fuentes del río Marañón, lo que llevó a su encarcelación y envío a Valdivia.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Yupanqui, T.H. (2024). Pedro Bohórquez. Historia de Perú. https://historiadeperu.com/pedro-bohorquez/
Yupanqui, Teresa Huanca. “Pedro Bohórquez.” Historia de Perú, 2024, https://historiadeperu.com/pedro-bohorquez/
Yupanqui, Teresa Huanca. “Pedro Bohórquez.” Historia de Perú. Publicado el 16 de mayo de 2024. https://historiadeperu.com/pedro-bohorquez/
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}Bibliografía
- Piossek Prebisch , T. (2000). Andanzas y picardías del falso inca Pedro Bohórquez . Madrid: Taurus. ISBN 950-511-774-4 .
- Torreblanca , Hernando de (2003). Relación histórica de Calchaquí . Buenos Aires: Ediciones culturales argentinas. Versión paleográfica, notas y mapas de Teresa Piossek Prebisch . ISBN 950-36-0101-0 .
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Publicado por historiadeperu.com el 16 de mayo de 2024. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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