Golpe de Estado en Perú de 1930

Descubre cómo un golpe militar cambió la historia política peruana tras el régimen de Augusto B. Leguía. Lee más sobre los eventos que marcaron una nueva era.

16/01/2026 · Actualizado: 25/06/2026

Golpe de Estado en Perú de 1930
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El Golpe de Estado en Perú de 1930 marcó un punto de inflexión decisivo en la historia política del país, derrocando al régimen de Augusto B. Leguía después de once años de gobierno y abriendo paso a una nueva era de liderazgo militar. Este acontecimiento tuvo profundas implicaciones para el orden político y social peruano, sentando las bases para futuras transformaciones en la estructura gubernamental.

El artículo examina los eventos que ocurrieron entre agosto y septiembre de 1930, con un énfasis especial en la figura del teniente coronel Luis Miguel Sánchez Cerro y su rebelión militar en Arequipa. Se exploran las circunstancias políticas y sociales que propiciaron el golpe, así como sus consecuencias inmediatas para Leguía y los cambios institucionales que se implementaron durante la transición al nuevo régimen.

Contenido

Antecedentes

Comenzando el año 1930, el Perú enfrentaba severas dificultades económicas derivadas del crack bursátil de Estados Unidos en 1929. La crisis mundial provocó una acelerada recesión que afectó profundamente al país andino. El costo de vida aumentó exponencialmente y las condiciones laborales se deterioraron, generando un ambiente propicio para la agitación social.

En el contexto de esta situación económica adversa, la corrupción administrativa durante el gobierno del presidente Augusto B. Leguía se intensificaba. Muchos funcionarios y allegados al mandatario aprovecharon su posición para enriquecerse ilícitamente, lo que desencadenó un sentimiento de indignación e ira entre la población.

Paralelamente, el gobierno leguiísta firmó dos tratados fronterizos con Colombia y Chile. El Tratado Salomón-Lozano con Colombia implicaba una cesión territorial significativa en favor del país vecino, lo cual fue muy criticado por sectores nacionalesistas que veían la medida como un despojo patriótico. Del mismo modo, el Tratado de Lima con Chile incluía la renuncia de territorios peruanos a cambio de compensaciones económicas, generando controversia y malestar entre amplios sectores políticos y sociales.

En este escenario de crisis económica, corrupción administrativa y polémicas acerca de los tratados fronterizos, el ejército peruano comenzó a mostrar signos evidentes de descontento con la administración Leguía. Las condiciones para un alzamiento militar se fueron gestando gradualmente, alimentadas por las circunstancias que aquejaban al país en ese momento.

Hechos

El teniente coronel Luis Sánchez Cerro, quien había sido ascendido a comandante por Augusto B. Leguía en marzo de 1930, lideró una rebelión militar en Arequipa el 22 de agosto de 1930. Ese día, las tropas bajo su mando salieron de los cuarteles para hacer ejercicios rutinarios y allí Sánchez Cerro les instigó a la sublevación contra el gobierno leguiísta. Las tropas, entusiasmadas con sus palabras, se rebelaron inmediatamente.

Desde Arequipa, Sánchez Cerro publicó un manifiesto en el que declaraba ser "Comandante en Jefe del Ejército del Sur y Jefe de Gobierno". Nombró a secretarios para diversos asuntos, incluyendo a José Luis Bustamante y Rivero como jefe de Asuntos Políticos. El movimiento se propagó rápidamente por el sur del Perú, alcanzando Puno al día siguiente.

Mientras tanto, en Lima, la noticia del levantamiento llegó la noche del 22 de agosto. Leguía intentó formar un gabinete militar para enfrentar la situación pero este fue rápidamente desplazado por una Junta Militar liderada por el general Manuel María Ponce Brousset. A las tres de la mañana del día 25, Leguía renunció al poder y fue encarcelado a bordo del crucero Almirante Grau.

Rebelión de Arequipa

En las primeras horas del 22 de agosto de 1930, Sánchez Cerro aprovechó una maniobra militar rutinaria para convencer a sus tropas en Arequipa de rebelarse contra el gobierno leguiísta. Mientras los soldados realizaban ejercicios militares alrededor del cementerio y la zona de Socabaya, Sánchez Cerro les instigó a levantarse, argumentando que el régimen de Leguía era una afrenta para el país.

Una vez convencidos, los soldados tomaron las calles de Arequipa en apoyo a Sánchez Cerro. A mediodía, este último entraba triunfalmente a la ciudad y proclamaba su autoproclamación como «Jefe Supremo Militar y Político». Desde su nueva sede de gobierno, nombró un equipo de secretarios para asuntos militares, políticos, financieros y administrativos.

En Lima, la noticia del alzamiento provocó una rápida respuesta militar. Mientras Sánchez Cerro consolidaba su poder en Arequipa, las tropas lemanas se pronunciaban a favor del rebelde comandante, desafiando directamente la autoridad de Leguía y sus aliados militares.

Renuncia de Leguía. La Junta Militar del general Ponce

El 24 de agosto, Augusto B. Leguía acudió al Hipódromo de Santa Beatriz en Lima, como era su costumbre los fines de semana, pero recibió abucheos por parte de la población. Esa misma noche, las noticias del levantamiento militar en Arequipa llegaron a la capital peruana. Consciente de la gravedad de la situación y ante el creciente descontento popular, Leguía decidió formar un gabinete militar para enfrentar la rebelión, al que encargó al general Fernando Sarmiento. El nuevo gabinete juró su cargo a las 1:00 horas del 25 de agosto.

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Mientras tanto, los jefes militares de Lima se reunieron y eligieron una Junta Militar para gobernar el país tras la renuncia de Leguía. A las 3:00 horas del día 25, representantes de esta junta acudieron al Palacio de Gobierno para solicitar formalmente a Leguía que abandonara su cargo. Tras un breve pero tenso diálogo, Leguía accedió y renunció oficialmente, entregando el poder a la Junta Militar presidida por el general Manuel María Ponce Brousset.

La formación de esta junta militar fue una respuesta directa al pronunciamiento en Arequipa. Sin embargo, Leguía buscaba protegerse y se trasladó a bordo del crucero Almirante Grau, con intenciones de exiliarse en Panamá. No obstantedicho, Luis Sánchez Cerro, desde su posición en Arequipa, ordenó que el buque fuera interceptado mediante radio para impedir la huida del presidente destituido. El capitán del Almirante Grau fue forzado a regresar al puerto de Lima y Leguía fue detenido, siendo posteriormente internado en la penitenciaria de San Lorenzo.

Disputa entre Sánchez Cerro y la Junta de Ponce

Sánchez Cerro, al frente de las tropas rebeldes que habían tomado Arequipa, rechazó categóricamente la propuesta de la Junta Militar en Lima de nombrarlo como ministro de Guerra. Su respuesta llegó por telegrafía y fue tajante: Sánchez Cerro declaraba su desconfianza hacia los políticos criollos y afirmaba que solo escucharía al pueblo peruano, no a las autoridades interinas. En Lima, la negativa del comandante provocó una serie de movimientos militares internos, con oficiales divididos entre quienes seguían fielmente a Ponce y aquellos que veían en Sánchez Cerro un líder más cercano al sentir popular.

Mientras tanto, las calles de Lima se llenaron de manifestantes que celebraban la rebelión contra el gobierno leguiísta. Estos cívicos expresaban su apoyo no solo por la caída del régimen de Leguía, sino también por la figura emergente de Sánchez Cerro en Arequipa. Su imagen como un líder mestizo y cercano a las aspiraciones populares resonaba fuertemente entre los sectores menos privilegiados de la capital.

En el centro militar de Lima, la Escuela Militar de Chorrillos se convirtió rápidamente en una base de apoyo para Sánchez Cerro. A medida que su nombre y sus ideales comenzaron a tomar forma, también lo hicieron las divisiones dentro del ejército peruano. Mientras Ponce intentaba mantener la cohesión bajo su liderazgo, los soldados y oficiales en Lima empezaban a desafiar abiertamente la autoridad de la Junta, alentando el ascenso de Sánchez Cerro como figura unificadora del movimiento militar.

El 25 de agosto, con el apoyo creciente tanto dentro del ejército como entre la población civil, Sánchez Cerro tomó un avión desde Arequipa hacia Lima. Su llegada fue recibida por una multitud enardecida y emocionada, marcando el inicio del fin para la Junta Militar liderada por Ponce y sentando las bases para la asunción de Sánchez Cerro al poder como líder indiscutible del golpe militar.

Consecuencias

El 27 de agosto, Sánchez Cerro instaló la Junta Militar de Gobierno en Lima, asumiendo personalmente su presidencia. Esta medida marcó el fin oficial de la Junta de Ponce y sentó las bases para un nuevo orden político en Perú. Bajo este gobierno interino, se derogaron leyes impopulares del régimen leguiísta, incluyendo aquellas que habían generado controversia debido a su impacto sobre los derechos laborales y la libertad de prensa.

El traslado de Augusto Leguía a la Penitenciaría de Lima el 16 de septiembre representó un golpe simbólico al leguiísmo, ya que encarcelaba al líder del régimen en una prisión estatal. Este hecho no solo privó al antiguo presidente de su libertad personal, sino que también desmanteló la estructura política y administrativa que había sostenido durante años el gobierno del Oncenio.

La Junta Militar, bajo la presidencia de Sánchez Cerro, emitió un estatuto mediante el decreto ley N.º 6874 del 2 de septiembre, que otorgaba a su jefe la categoría de presidente de la República y presidente del Consejo de Ministros. Este paso fue crucial para legitimar la transición al nuevo régimen político, ya que consolidó la autoridad de Sánchez Cerro sobre los otros miembros de la Junta Militar.

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La liquidación del Oncenio incluyó la destitución masiva de funcionarios leguiístas y la represión a aquellos afines al presidente destituido. Estas acciones demostraron una clara intención por parte de Sánchez Cerro de romper con el pasado político y abrir un nuevo capítulo en la historia peruana, marcado por cambios radicales en la estructura gubernamental y las políticas sociales.

Resumen

El golpe de Estado en Perú de 1930 se originó durante el gobierno del presidente Augusto B. Leguía, quien enfrentaba un período económico difícil y socialmente opositor debido a su larga administración y la corrupción generalizada. La crisis económica mundial desencadenada por el crack de 1929 exacerbó las condiciones adversas para Leguía, especialmente entre los trabajadores que protestaron contra la inflación y la escasez de alimentos. Además, la firma del Tratado Salomón-Lozano con Colombia y el Tratado de Lima con Chile generó malestar nacional por la pérdida territorial.

El resultado del golpe fue la renuncia forzada de Leguía y su posterior encarcelamiento en la Penitenciaría de Lima, dando paso al ascenso a la presidencia de Luis Miguel Sánchez Cerro. Este evento marcó un punto de inflexión en la política peruana, desplazando el poder del régimen leguiísta hacia una nueva dirección militarista que influyó significativamente en las dinámicas políticas y sociales posteriores hasta 1936, año en que Sánchez Cerro fue asesinado.

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Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Cuándo ocurrió el golpe de Estado en Perú?
El golpe de Estado en Perú ocurrió en 1930.
¿Quién lideró la rebelión militar que derrocó a Leguía?
Luis Miguel Sánchez Cerro lideró la rebelión militar que derrocó a Augusto B. Leguía.
¿Qué tratados fronterizos generaron controversia durante el gobierno de Leguía?
El Tratado Salomón-Lozano con Colombia y el Tratado de Lima con Chile generaron controversia.
¿Cuándo fue encarcelado Augusto B. Leguía tras la renuncia?
Augusto B. Leguía fue encarcelado en la Penitenciaría de Lima después de su renuncia.
¿Qué figura asumió el poder tras el golpe y qué ley lo legitimó?
Luis Miguel Sánchez Cerro asumió el poder y una ley del 2 de septiembre lo legitimó como presidente.

Redacción del artículo

Citar este artículo

Ramos, C.G. (2026). Golpe de Estado en Perú de 1930. Historia de Perú. https://historiadeperu.com/golpe-de-estado-en-peru-de-1930/

Ramos, Claudia Gutiérrez. “Golpe de Estado en Perú de 1930.” Historia de Perú, 2026, https://historiadeperu.com/golpe-de-estado-en-peru-de-1930/

Ramos, Claudia Gutiérrez. “Golpe de Estado en Perú de 1930.” Historia de Perú. Publicado el 16 de enero de 2026. https://historiadeperu.com/golpe-de-estado-en-peru-de-1930/

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Bibliografía

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Licencia y Copyright

Publicado por historiadeperu.com el 16 de enero de 2026. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

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Claudia Gutiérrez Ramos

Redactora

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