Segunda Campaña de Intermedios
20/06/2024 · Actualizado: 23/06/2026

La Segunda Campaña de Intermedios fue una fase crucial durante la lucha por la independencia del Perú en 1823. Esta operación militar, impulsada por el presidente José de la Riva-Agüero, buscaba liberar las regiones centrales y meridionales del país aún bajo control realista.
El artículo aborda los meses desde mayo hasta octubre de 1823, enfocándose en las acciones dirigidas por Andrés de Santa Cruz. Se analiza la formación del ejército peruano, su desembarco en los puertos intermedios y el enfrentamiento con las fuerzas realistas al mando del virrey José de La Serna.
Antecedentes y Contexto
Retomando el plan estratégico implementado durante la Primera Campaña de Intermedios, el ejército peruano, bajo la conducción del general Andrés de Santa Cruz, preparó una nueva ofensiva contra las fuerzas realistas en territorio peruano. Este segundo intento se basaba en la idea de desembarcar en los "puertos intermedios" al sur y avanzar hacia el Alto Perú, donde aún permanecían tropas españolas bajo el mando del virrey José de La Serna.
Andrés de Santa Cruz asumió la dirección militar de esta nueva expedición con un contingente formado por más de 5.000 soldados peruanos, representando una fuerza significativa para la causa independentista. Este ejército, compuesto principalmente por oficiales y tropas nacionales, fue concebido como una respuesta directa a las necesidades estratégicas del gobierno peruano, liderado entonces por José de la Riva-Agüero.
En el contexto político y militar del momento, la Segunda Campaña de Intermedios se perfilaba como un esfuerzo crucial para desafiar la presencia española en territorio peruano. El objetivo principal era liberar las regiones centrales y meridionales del país, que aún permanecían bajo control realista. La decisión de Riva-Agüero de organizar este ejército nacional sin apoyo extranjero reflejaba la determinación del gobierno peruano para consolidar su soberanía.
Mientras los preparativos para la expedición avanzaban en Lima y el Callao, las fuerzas realistas bajo La Serna reforzaron sus posiciones en el Alto Perú. Este movimiento estratégico de ambas partes estableció un escenario complejo que incluía despliegue militar, logística y movilización política, sentando las bases para la confrontación inminente entre los ejércitos peruano e hispano.
Organización del Ejército
El presidente Riva-Agüero organizó un ejército nacional compuesto por más de 5.000 hombres antes de dos meses de haber asumido el cargo. Este contingente estaba formado casi íntegramente por jefes y soldados peruanos, rompiendo con la tradición de contar con tropas extranjeras para enfrentar a las fuerzas realistas. Bajo el mando del general Andrés de Santa Cruz, esta expedición fue equipada con una brigada de artillería que incluía ocho cañones y agrupaba a siete batallones de infantes y cinco escuadrones de jinetes.
En la preparación para la campaña, Riva-Agüero buscó evitar los errores del pasado al impulsar un plan más dinámico y agresivo. El objetivo era desembarcar en los "puertos intermedios" del sur peruano con el fin de avanzar hacia el Alto Perú, donde aún permanecían tropas españolas bajo la autoridad del virrey José de La Serna. Para asegurar la eficacia operativa, Riva-Agüero designó a Agustín Gamarra como jefe de Estado Mayor y a Martín Guise como jefe de escuadra naval.
A medida que se acercaba el momento del desembarco, las tropas republicanas esperaban la llegada de refuerzos chilenos para aumentar su número hasta los 7.000 soldados, aunque finalmente tuvieron que lanzarse a la batalla con cerca de 5.000 efectivos debido al retraso en la llegada de dichos refuerzos. La formación militar estaba estructurada de manera disciplinada y profesional, diseñada para enfrentar las fuerzas realistas que fluctuaban entre quince mil y dieciséis mil soldados y milicianos a tiempo parcial después del desempeño en Torata y Moquegua.
El 14 de mayo de 1823, la expedición republicana partió desde el Callao con la intención de ocupar los puertos intermedios al sur. A su llegada, las tropas se dividieron para tomar Iquique y Pacocha, desembarcando en Arica poco después del 15 de junio, seguido por Tacna y Moquegua, donde permanecieron durante varios meses antes de avanzar hacia el Alto Perú.
Fuerza Expedicionaria
La fuerza expedicionaria peruana fue una agrupación militar compuesta por cerca de 5.092 a 5.369 oficiales y soldados, distribuidos en siete batallones de infantes, cinco escuadrones de jinetes, una brigada de artillería y ocho cañones. Bajo el mando del general Andrés de Santa Cruz, esta tropa fue equipada con uniformes y armamento moderno, incluyendo mosquetes y fusiles
En los preparativos iniciales para la expedición, se esperaba contar con refuerzos chilenos que incrementaran el contingente hasta 7.000 hombres. Sin embargo, debido a la falta de estos refuerzos, la expedición tuvo que partir con cerca de 5.000 soldados disponibles en mayo de 1823.
El despegue de la fuerza peruana se vio demorado por la ausencia esperada de tropas chilenas adicionales, lo cual retrasó la partida hasta junio cuando finalmente zarparon hacia los puertos intermedios del sur. Este atraso estratégico afectó significativamente el despliegue inicial y las operaciones posteriores en territorio peruano.
El 14 de mayo de 1823, la expedición abordó barcos en el Callao con la intención de desembarcar más tarde en los puertos intermedios del sur. La falta de refuerzos chilenos impidió que esta fuerza pudiera alcanzar la cifra esperada de 7.000 hombres, comprometiendo así las operaciones militares iniciales y posteriores.
El desembarco en Iquique y Pacocha el 15 de junio marcó el inicio efectivo de la expedición peruana hacia los puertos intermedios del sur, donde permanecieron hasta julio antes de avanzar al Alto Perú.
Avance hacia el Alto Perú
El avance del ejército peruano hacia el Alto Perú comenzó después de un período prolongado de ocupación y desembarco en los puertos intermedios. En julio, las fuerzas patriotas divididas avanzaron con determinación: Andrés de Santa Cruz dirigió la toma de La Paz, mientras Agustín Gamarra ocupaba Oruro.
En respuesta a este avance, el virrey José de La Serna acudió al general Gerónimo Valdés para reforzar las fuerzas realistas. Mientras tanto, los patriotas continuaron su expansión en la región, fortaleciendo su presencia y controlando varios puntos estratégicos.
El 8 de agosto, Santa Cruz consolidaba su posición ocupando La Paz, un hito crucial que permitió al ejército peruano establecer una base sólida para futuras operaciones. Al día siguiente, Gamarra aseguraba el control sobre Oruro, completando la toma de dos ciudades clave.
Esta rápida expansión territorial y militar del ejército peruano en el Alto Perú representó un golpe significativo a las fuerzas realistas, permitiendo una posición dominante antes de enfrentar la contrarreacción del virrey La Serna.
Situación Política y Militar
En junio de 1823, las fuerzas realistas bajo el mando del general José de Canterac tomaron Lima, lo que desencadenó una crisis política significativa. La elite criolla pasó al bando realista, mientras cerca de diez mil personas abandonaron la ciudad temerosas de represalias. El presidente Riva Agüero trasladó la sede de su gobierno al Callao para evitar el control del Congreso y declarar la disolución de este organismo poco después.
El virrey José de La Serna, ante el avance patriota en el Alto Perú, acudió a Gerónimo Valdés para reforzar las tropas realistas. Mientras tanto, Riva Agüero enfrentaba una disputa con los parlamentarios que decidieron trasladar al Ejecutivo y Legislativo a Trujillo. Este movimiento incluía la creación de un Poder Militar confiado a Antonio José de Sucre.
El 23 de junio, el Congreso exoneró a Riva Agüero del mando supremo, pero éste no acató tal disposición y se embarcó hacia Trujillo. Mientras tanto, Canterac abandonaba Lima en julio, permitiendo la retoma de la capital por los independientes.
Con la situación política en constante cambio, Sucre salió de Lima el 20 de julio con tropas auxiliares grancolombianas para apoyar a Santa Cruz. En agosto, Sucre ocupó Arequipa y buscó unirse a las fuerzas del general peruano, aunque no logró completar la reunión antes de que los realistas reforzaran sus filas en el Alto Perú.
En este período, Santa Cruz enfrentaba una serie de desafíos militares. La indecisa batalla de Zepita y la posterior retirada a la costa evidenciaron las dificultades para mantener al ejército patriota unido y operativo frente a los reforzados contingentes realistas provenientes del sur peruano y el Alto Perú.
Batalla de Zepita
El 25 de agosto de 1823, las fuerzas patriotas lideradas por Andrés de Santa Cruz se enfrentaron a las tropas realistas comandadas por Gerónimo Valdés en la batalla decisiva de Zepita. Esta confrontación tuvo lugar a orillas del Lago Titicaca y representó el único encuentro significativo durante esta campaña. Aunque inicialmente Santa Cruz logró desmoronar las filas realistas, no pudo aprovechar su ventaja táctica para obtener una victoria definitiva sobre Valdés.
Tras la indecisa batalla de Zepita, el general Andrés de Santa Cruz fue nombrado Mariscal de Zepita por el gobierno peruano. Esta designación reconocía sus esfuerzos y logros en la contienda, a pesar del resultado incierto que tuvo la lucha. La situación militar se mantuvo equilibrada, sin que ninguna de las dos partes pudiera imponerse definitivamente sobre el campo de batalla.
Después de esta jornada, Santa Cruz continuó su avance en busca de reunirse con Agustín Gamarra, quien había ocupado Oruro. Juntos formaron un ejército patriota compuesto por aproximadamente 7000 efectivos. Sin embargo, la perspectiva de una victoria definitiva se desvaneció cuando el virrey José de La Serna y las fuerzas del general Pedro Antonio Olañeta iniciaron su persecución hacia los patriotas.
Enfrentados a esta presión militar, Santa Cruz optó por ordenar un repliegue estratégico hacia la costa, evitando una batalla decisiva que podría haber resultado en una derrota más significativa para las fuerzas independentistas.
Retirada a la Costa
Después de la indecisiva batalla de Zepita, las tropas patriotas comandadas por Andrés de Santa Cruz iniciaron una retirada estratégica hacia la costa peruana. Esta maniobra fue impuesta por la necesidad de evitar un enfrentamiento directo con fuerzas realistas más numerosas y mejor equipadas. A medida que los soldados avanzaban, sufrían pérdidas significativas tanto en efectivos como en equipo debido a la fatiga y las condiciones adversas del terreno.
A lo largo de esta retirada, el ejército peruano sufrió una serie de contratiempos que minaron sus posibilidades de éxito. La falta de refuerzos esperados desde Chile agudizó su situación, obligándolos a continuar la marcha en desventaja numérica y material. A medida que los patriotas se acercaban al puerto de Ilo, el contingente inicialmente numeroso se redujo drásticamente.
En esta retirada hacia Ilo, las fuerzas patrióticas perdieron cerca del 85% de sus efectivos originales. La fatiga y la falta de suministros contribuyeron a este desgaste significativo. Al llegar al puerto, Santa Cruz contaba con apenas 1100 hombres, incluidos 800 infantes y 300 jinetes, una cifra que representaba un marcado contraste con la fuerza inicial de más de cinco mil soldados desembarcados meses atrás.
Consecuencias
Las consecuencias militares de la Segunda Campaña de Intermedios resultaron desastrosas para las fuerzas patriotas. La indecisiva batalla de Zepita no logró desequilibrar el poderío realista, permitiendo a Gerónimo Valdés reagruparse y perseguir a Andrés de Santa Cruz hacia la costa peruana. Esta retirada se vio marcada por pérdidas significativas en efectivos y equipo debido a la fatiga y falta de suministros, reduciendo las fuerzas patriotas a tan solo 800 infantes y 300 jinetes al llegar al puerto de Ilo.
En el ámbito político, la campaña exacerbó la crisis que ya vivía el Perú. La toma de Lima por los realistas en junio desencadenó una aguda división entre la elite criolla y las autoridades republicanas, llevando a Riva Agüero a declarar la disolución del Congreso y establecer un gobierno autoproclamado desde Trujillo. A su vez, el Congreso nombró como nuevo presidente a José Bernardo de Tagle en agosto, trasladándose al norte para escapar del control realista.
La incapacidad de los patriotas para mantenerse en el Alto Perú y la posterior retirada hacia la costa culminaron con una serie de enfrentamientos menores pero desventajosos. El combate de Arequipa representó un revés adicional, forzando a Antonio José de Sucre a reembarcar hacia Lima. Estas derrotas militares y políticas sentenciaron al Perú a continuar la lucha por su independencia en circunstancias cada vez más desfavorables.
Resumen
La Segunda Campaña de Intermedios tuvo sus orígenes en la necesidad del gobierno peruano de Riva-Agüero de poner fin a la guerra de independencia, que aún persistía en el centro y sur del Perú. El plan consistió en desembarcar tropas en los puertos intermedios del sur para avanzar hacia el Alto Perú, dominado por las fuerzas realistas bajo el virrey José de La Serna. Esta estrategia buscaba evitar la lentitud y errores cometidos durante la Primera Campaña de Intermedios.
La campaña culminó con un fracaso significativo cuando los patriotas fueron abrumados por un ataque masivo realista, obligándolos a retroceder hasta la costa. A pesar del desembarco exitoso en Iquique y Pacocha, así como el avance hacia La Paz y Oruro, las fuerzas realistas lideradas por Gerónimo Valdés lograron contrarrestar dicha ofensiva. Esta derrota tuvo consecuencias graves para la causa independentista, incluyendo la ocupación de Lima por los españoles durante un mes en junio y julio de 1823. Este hecho desencadenó una crisis política que llevó al traslado del gobierno a Trujillo y creó un vacío de poder que Simón Bolívar aprovechó para influir decisivamente en la dirección futura de la guerra, sentando las bases para su posterior intervención directa.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo comenzó la Segunda Campaña de Intermedios?
- La Segunda Campaña de Intermedios comenzó en mayo de 1823.
- ¿Quién lideraba las fuerzas realistas durante esta campaña?
- El virrey José de La Serna lideraba las fuerzas realistas.
- ¿Cuántos soldados formaban parte del ejército peruano en la Segunda Campaña de Intermedios?
- El ejército peruano contó con cerca de 5.000 soldados durante esta campaña.
- ¿Qué evento marcó el inicio efectivo del desembarco en los puertos intermedios?
- El desembarco en Iquique y Pacocha el 15 de junio marcó el inicio efectivo del desembarco en los puertos intermedios.
- ¿Cuál fue la batalla decisiva durante esta campaña?
- La batalla decisiva fue Zepita, que tuvo lugar el 25 de agosto de 1823.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Vargas, A.C. (2024). Segunda Campaña de Intermedios. Historia de Perú. https://historiadeperu.com/segunda-campana-de-intermedios/
Vargas, Andrea Calla. “Segunda Campaña de Intermedios.” Historia de Perú, 2024, https://historiadeperu.com/segunda-campana-de-intermedios/
Vargas, Andrea Calla. “Segunda Campaña de Intermedios.” Historia de Perú. Publicado el 20 de junio de 2024. https://historiadeperu.com/segunda-campana-de-intermedios/
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}Bibliografía
- Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933 , Octava Edición, corregida y aumentada. Tomo 1. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.
- Chirinos Soto, Enrique: Historia de la República (1821-1930) . Tomo I. Desde San Martín hasta Augusto B. Leguía. Lima, AFA Editores Importadores S.A, 1985.
- De la Puente Candamo, José Agustín: Historia General del Perú . Tomo VI. La Independencia. Lima, Editorial BRASA S.A., 1993.
- Roel Pineda, Virgilio: Conatos, levantamientos, campañas e ideología de la independencia . Incluida en Historia del Perú. Perú Republicano. Tomo VII. Cuarta edición. Lima, Editorial Mejía Baca, 1982. ISBN 84-499-1611-9
- Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú . Sexto Tomo. Tercera Edición. Editor Carlos Milla Batres. Lima, Perú, 1981. ISBN 84-499-4818-5
Links externos
- Historia del Perú Independiente Segundo Periodobooks.google.com.pe
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Publicado por historiadeperu.com el 20 de junio de 2024. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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